La regulación está experimentando cambios en muchos de los países del continente. En general, la tendencia es incrementar el papel supervisor de las autoridades monetarias, incluyendo más entidades bajo su competencia.
En algunos países se han aprobado adaptaciones del marco regulatorio mediante el establecimiento de nuevas tipologías de entidades supervisadas, con requisitos de capital inferiores al de los bancos. En esta categoría entran los ejemplos de IFNB mencionadas anteriormente de Kenia, Uganda y Tanzania
El sector cooperativo también está pasando en algunos países a estar sometido al control de la autoridad monetaria competente. En la CEMAC, todas las entidades que captan ahorro, cooperativas y no cooperativas, son supervisadas por la COBAC, banco central común a los países de la zona. Por su parte, el BCEAO ha aprobado un programa para los próximos años, el PRAFIDE, que contempla asumir bajo sus competencias la supervisión de las principales cooperativas e IFNB. En Tanzania, Suráfrica y Madagascar, las entidades que superen un cierto importe en depósitos también son supervisadas, manteniéndose sin vigilancia las que no lleguen a ese importe. Aunque la supervisión ha de ser un objetivo a lograr, estos modelos descritos que permiten explícitamente la presencia de cooperativas sin supervisar pueden, no obstante, generar desincentivos para el desarrollo del sector, tanto porque fomentan la pervivencia de estas situaciones, como por el efecto que puede tener sobre todo el sistema la quiebra o los problemas de las entidades no supervisadas.