REGULACIÓN Y SUPERVISIÓN

América Latina ha ido adaptando su normativa regulatoria, reforzando su capacidad supervisora y abordando procesos de inclusión de entidades que ofrecen servicios financieros, especialmente crédito, a las microempresas. En este sentido es una región referencia a nivel global.

Esta adaptación del marco regulatorio planteada con la creación de un tipo de entidades, las IFNB, ha permitido el surgimiento de un elevado número de entidades exitosas, entre las que se encuentran los Fondos Financieros Privados en Bolivia (Caja los Andes, actualmente Banco Procredit, FIE o PRODEM), Bancos de Desarrollo en Venezuela (Bangente o Bancrecer), EDPYMES, Cajas Rurales o Cajas Municipales en Perú, SOCAP y Uniones de Crédito en México, etc.

El sector cooperativo financiero también está avanzando en la inclusión de las entidades existentes bajo una regulación específica y su supervisión bajo la responsabilidad de las Superintendencias del Sistema Financiero o Bancos Centrales según los países. Ecuador, México y El Salvador son algunos ejemplos en los que las autoridades han apostado por estos procesos. Otros países como Colombia mantienen de momento la mayoría de sus cooperativas bajo la supervisión de un órgano que se responsabiliza del sector cooperativo en su conjunto, y sólo algunas de estas entidades se sitúan bajo la responsabilidad de la Superintendencia Financiera.