En lo que respecta a las entidades
- Seguirá incrementándose la importancia de las entidades financieras reguladas y supervisadas en la intermediación con este segmento. Este aumento se produciría siguiendo la tendencia observada hasta ahora.
- La transnacionalización de entidades puede continuar, aunque posiblemente sin la fuerza que se da en otras regiones como Asia, dado que las entidades exitosas no tienen aquí una dimensión que facilite este proceso.
- Con respecto a las cooperativas, es previsible que se mantengan los procesos de incorporación a un ámbito regulado y supervisado como corresponde a su actividad de intermediación financiera y captación del ahorro del público.
- Las ONG, como tal figura jurídica, continuarían perdiendo el peso que han tenido en la región, especialmente en las zonas en las que el mercado esté más maduro, en las que las exitosas continuarán con su proceso de transformación en entidad financiera regulada y supervisada. Permanecerán en los países con una industria por desarrollar, por ejemplo Argentina, o en zonas donde no se haya alcanzado un suficiente nivel de oferta de servicios financieros, como es el ámbito rural en la mayoría de los países de la región.
- Los bancos públicos de primer piso mantendrán su presencia minoritaria, con la posibilidad de que en algunos países, según el perfil de sus gobiernos, ejerzan una actividad como ejecutores de sus políticas, lo que afectaría al desarrollo de una oferta sostenible.
- La distribución apoyada en la tecnología y en el fomento gubernamental mantendrá su tendencia a desarrollarse, lo que cambiará el escenario de bancarización general de la población.