Los avances en materia de regulación han sido muy significativos en casi todos los países de la región durante la última década. Destacan las leyes de microfinanzas de Bosnia-Herzegovina y de Georgia que se encuentran en vigor desde 2007, en gran parte como resultado de la presión ejercida por sus respectivas asociaciones gremiales.
Las cooperativas están sometidas a una regulación y supervisión estrictas en prácticamente todos los países de Europa del Este. En Rusia, Ucrania o Albania y los países que estuvieron controlados por la antigua Unión Soviética, aunque la supervisión se realiza por órganos competentes, aun existen ciertos problemas de capacidad. Otros países han regulado sus cooperativas financieras durante el último lustro como Georgia o Armenia extendiendo la práctica a otros países centro asiáticos como Azerbaiyán que aún no disponían de regulación cooperativa. WOCCU ha sido el principal agente potenciador del cambio.